Bajo la ideología del desengaño
Paula Navarro W.
El presente ensayo tiene por objetivo analizar el pensamiento
crítico contemporáneo a través de las ideologías desmitificadoras y
deconstructivas.
El pensamiento crítico posmoderno lo definiremos someramente
como el estado general de una sociedad a partir de una serie de transformaciones,
tomando como estado general al efecto producido por la ruptura con el
pensamiento moderno cuyos cambios podemos empezar a ubicar después de
la segunda guerra mundial. La ideología desmitificadora que nos atañe
la enfocaremos sobre la perspectiva de poder de la cual nos habla Jacques
Derridá en su concepción de mitología blanca como consecuencia de la
ausencia mitológica moderna, tomando en cuenta que la ideología deconstructiva
también pertenece a la postura de dicho crítico. En términos muy generales,
pero a la vez aludiendo a aspectos precisos, estaremos haciendo alusión
concretamente al feminismo y al papel que ha ejercido en el pensamiento
posmoderno. Empezaremos con especulaciones acerca de la teoría crítica
correspondiente a esta ideología y después tomaremos como ejemplos literarios
tres cuentos de Cristina Peri Rossi, éstos son: La Revelación,
El Juicio Final y La Parábola del Deseo, ya que todos
ellos poseen el desengaño como común denominador.
El feminismo posmoderno
Empecemos pues aclarando que el feminismo posmoderno,
y en concreto la tendencia feminista que estaremos tratando, es aquélla
que va de acuerdo con la concepción de la mujer según Julia Kristeva,
que dice que "mujer no representa tanto un sexo como una actitud":
"By woman I mean that wich cannot be represented, what is not
said, what remains above and beyond nomenclatures and ideologies. There
are certain men who are familiar with this phenomenos". (Cixous,
359)
Toda esta ideología no es más que una respuesta, a manera
de válvula de escape, resultado de toda la filosofía que parte de la
dicotomía jerárquica hombre/mujer, que por su lado han tratado y siguen
tratando de deconstruir las feministas posmodernas.
Con el término de feministas posmodernas no me refiero
exclusivamente a las teóricas y a las académicas especialistas en el
tema, sino me refiero a toda persona (hombre o mujer) con capacidad
de distinguir que algo está cambiando, que una filosofía dominante impuesta
desde hace siglos se está modificando porque ya no funciona, porque
se ha desmitificado, se ha deconstruído. Sin embargo, por fines metodológicos,
hablaremos de algunas de estas voces académicas, teniendo en cuenta
que no existe una verdad, una salida o una respuesta: ni una, ni ninguna,
sino todo lo contrario. (1)
Si partimos de la idea de que a toda acción le sigue
una reacción igual o mayor, podemos entender el feminismo radical de
los setenta. A diferencia de su primer intento que exigía sólo igualdad
entre los sexos, este movimiento pasó a demostrar que sus propósitos
eran reacomodar jerárquicamente la dicotomía hombre/mujer, colocando
en primer plano a esta última. Esto no funcionó, es decir, sirvió para
percatarnos de una realidad previamente incuestionable, sin embargo,
las tácticas utilizadas para exponer su ideología fueron exactamente
las mismas que criticaban, en el intento se fue de un extremo al otro.
Ahora lo que el feminismo posmoderno intenta plantear
o proponer son más que nada posibilidades con base en preguntas como
las que escribe Hélene Cixous en Sorties: "What would become
of logocentrism, of the great philosophical systems, of world order
in general if the rock upon wich they founded their church were to crumble?".
(Cixous, 289)
En respuesta a preguntas como éstas se intenta explicar
no tanto lo femenino o lo masculino, ni mucho menos diferenciar a la
mujer del hombre sino, en todo caso, decir lo que se puede sentir, hacer
y lograr con el feminismo, mejor conocido, y por citar algún ejemplo,
como l´ecriture féminine, que no es propio únicamente de las
mujeres, sino de aquellas personas que han logrado romper los grandes
metarrelatos que venimos arrastrando desde hace tiempo y, en términos
más concretos, desde la época moderna. (2)
El "neobarroco" posmodernista
Me parece ilógico aludir sólo al feminismo como corriente
o pensamiento posmoderno, ya que la posmodernidad abarca todo y nada
a la vez, producto de la diversidad y del proyecto moderno fracasado,
el posmodernismo escamotea con lo establecido recreando nuevas formas
de creación. Así que no quisiera imponer una postura partidista o moderna,
simplemente quiero dar ejemplos de uno de los movimientos ideológicos
que, a mi parecer, han roto con un mayor número de barreras palimsésticas
(3) en torno al pensamiento filosófico moderno.
Retomemos entonces a Cixous que explica la ruptura de esta estructura
tradicional:
There is no such thing as ´destiny´, ´nature´,
or essence, but living structures, caught up, sometimes frozen
within historicocultural limits wich intermingle with the historical
scene to such a degree that it has long been imposible and is
still difficult to think or even to imagine something else. At
present, we are living through a transitional period where the
classical structure appears as if it might crack. (Cixous,
291)
La conclusión a la cual nos va conduciendo Cixous se
basa en la introspección que suscita el ¿qué pasaría si lo que antes
aparecía como femenino o masculino hoy ya no poseyera denotación única
sino varias connotaciones? En este caso, Cixous nos plantea precisamente
la realidad con respecto a lo conocido tradicionalmente como femenino
o masculino, que actualmente posee connotaciones semánticas distintas.
Es decir, se cuestiona lo que antes se tomaba como un hecho, como algo
que era por tener la categoría de "ser" o de "existir".
Es por esto que ahora, al encontrarnos frente a un renacer del "ser
o no ser" (4) nos cuestionamos precisamente lo que antes, en la época moderna,
parecía incuestionable e indebatible.
Redefiniendo la diferencia
Audre Lorde nos explica que anteriormente las diferencias
se enfrentaban de tres maneras distintas: ignorándolas,
por creerlas imposibles; copiándolas, si pensamos que son dominantes;
o destruyéndolas, si las juzgamos subordinadas. Todo esto tiene
que ver con una ideología sociocultural regida por una norma mítica,
conocida comúnmente como metarrelato, que permite al ser humano definirse
mediante lo que no es, por lo tanto mediante una teoría excluyente.
Lorde señala que esta norma mítica en Estados Unidos
de América se define mediante ser o no ser: blanco, delgado, hombre,
joven, heterosexual, cristiano y gozar de una estabilidad económica.
Quisiera que nos detuviésemos a analizar un poco estas
siete categorías. En primer lugar tenemos a la raza, según el diccionario
de la Real Academia Española existen cuatro razas oficiales, que son:
blanca, amarilla, cobriza y negra; en cuanto al peso lo dividiremos
en: obeso, robusto, delgado y muy delgado; el sexo puede ser femenino
o masculino; la edad la clasificaremos en cuatro etapas empezando por
la infancia, la juventud, después la época adulta y, por último, la
senectud; las preferencias sexuales las dividiremos en heterosexuales,
gays, lesbianas y bisexuales; según la enciclopedia Colliers existen
seis religiones oficiales sin incluir sectas, cultos y organizaciones
religiosas, éstas son: budismo, cristianismo, hinduismo, Islam, judaísmo
y taoísmo; y, finalmente, en términos de clases sociales o posición
económica, hablaremos de clase alta, media alta, media baja y baja.
Veamos el siguiente cuadro que esquematiza a manera de síntesis lo mencionado
anteriormente:
| Ser humano |
Posibilidades |
| 1) Raza |
4
|
| 2) Peso |
4
|
| 3) Sexo |
2
|
| 4) Edad |
4
|
| 5)Preferencias Sexuales |
4
|
| 6)Religión |
6
|
| 7)Situación económica |
4
|
| TOTAL DE POSIBILIDADES |
12,288
|
Es decir, en la posmodernidad ya no se habla de aceptar
o cuestionar la dicotomía hombre/mujer o de definir al ser humano mediante
una norma mítica. Se habla de aprender a aceptar un mínimo de 12,288
diferentes posibilidades y combinaciones de las cuales pueden derivarse
otras, debido a la existencia de distinciones entre las mismas diferencias,
hasta llegar a un número imposible de definir. Ya no se trata de ignorar,
copiar o destruir, sino de aceptar, aceptarte a ti mismo con todo lo
que eso implica, así como a los demás.
Audre Lorde, autora del ensayo de Age, Race, Class
and Sex: Women Redefining Difference, es una mujer negra, madre
de dos hijos, lesbiana, socialista y forma parte de una pareja interracial,
Lorde nos dice lo siguiente respecto a la aceptación:
My fullest concentration of energy is available
to me only when I integrate all the parts of who I am, openly,
allowing power from particular sources of my living to flow back
and forth freely through all my diferent selves, without the restrictions
of externally imposed definition. Only then I bring myself and
my energies as a whole to the service of those struggles wich
I embrace as part of my living. (Lorde, 5)
Todo este ´despertar´ posmoderno, toda esta desmitificación
que tiene que ver con la conciencia de sí mismo y del otro es una idea
que tiene gran relación con la posmodernidad en la literatura y, en
especial, con algunos cuentos de Cristina Peri Rossi.
Escamoteando con las letras
En tres de los cuentos de esta escritora, encontramos
que el clímax o el desenlace, según sea el caso, tiene que ver con el
desengaño, es decir, el tema principal gira alrededor de este acontecimiento
en los textos. En el caso de La Revelación, la narración comienza
con una aparición divina durante el sueño de nuestro personaje, quien
piensa haber encontrado la verdad absoluta, y cito: "De modo que
cuando despertó, todavía experimentaba la peculiar alegría del hombre
que cree haber comprendido". (Peri Rossi, 97)
Después existen una serie de introspecciones por parte
del personaje que intentan explorar las posibles consecuencias de la
aparición divina en su vida, tan es así, que decide no comentarlo con
nadie, ni siquiera con su esposa.
Sus cuestionamientos se vuelven cada vez más a favor
del desengaño religioso hasta que, en el desenlace, el personaje decide
no seguir las órdenes que le dio dios, y cito: "hubiera sido ciertamente
descabellado seguir las instrucciones de un Dios que recordaba tocado
por una mueca ridícula y que apartaba de sí las nubes como balones".
(Peri Rossi, 104)
En el caso de El Juicio Final tenemos una situación
similar que consiste en una aparición divina, esto trae consigo, consecuentemente,
una desmitificación, pero en este caso logra deconstruir la oposición
jerárquica y relación analógica de dios-juzgador y hombre-juzgado y
no sólo rompe con este esquema, sino que lo invierte.
Se establece además una relación muy interesante entre
la niñez, la ingenuidad y las creencias religiosas:
Reconfortado, porque al ser todo tan semejante
a las estampas de su infancia, cierta parte de la incertidumbre
desaparecía; y decepcionado porque no podía dejar de considerar
que, significara lo que significara esta visión, se trataba, también,
de una representación ingenua. (Peri Rossi, 112)
Percatémonos de la manera en que el narrador, a través
de esta imagen, intenta transmitirnos la idea de que una persona de
edad avanzada y con juicio no cae en las trampas de la fe. Y que una
prueba de la falta o ausencia de ingenuidad es el hecho de poder cuestionarte
lo antes incuestionable, enfrentarte a lo inafrentable como observamos
al final del cuento, cuando el personaje "comenzó a leerle a Dios
la lista de cargos que durante años había acumulado contra él..."
(Peri Rossi, 114). Es decir, se invierten los papeles, ahora es el hombre
quien juzga desde la vida y no dios desde la muerte.
En el caso de La Parábola del Deseo, podemos
establecer una analogía de la modernidad y la posmodernidad. Situar
a la modernidad, entonces, en el lugar del deseo y a la posmodernidad
en el vacío que dejó el lugar que antes ocupaba dicho anhelo. El deseo
se plantea como una meta, como un propósito que tiene una secuencia
lineal en ascenso, así como lo tuvo o lo tiene la modernidad. Una vez
aclarado este deseo, el mito se vuelve realidad y la secuencia que se
llevaba se interrumpe y, peor aún, ya no sabe a dónde dirigirse, es
aquí cuando empieza el proceso desmitificador en el relato y que igualmente
podemos situarlo en la realidad con la caída de la modernidad:
Ahora la melancolía ha sucedido a la euforia.
Algunos sostienen que no era ése precisamente nuestro deseo, y
afirman que, en su consecución, se desnaturalizó. Al haber alcanzado
nuestro deseo, ya no tenemos enemigos contra los cuales unirnos.
Como nadie se opone a él no tenemos motivos para juntarnos. (Peri
Rossi, 92-93)
La cita anterior se puede aplicar perfectamente a la
última caída del modernismo, que sería el derrumbe del comunismo con
la desaparición de la Unión Soviética y el supuesto triunfo del capitalismo
por parte de los Estados Unidos de Norteamérica. Fuerte motivo por el
cual ahora nos encontramos frente a un estado de incertidumbre, un estado
en el cual todavía no asimilamos lo que pasó y lo que, en consecuencia,
nos está pasando; este estado es similar al que vivió España después
de la muerte de Franco, ¿y ahora qué?, ¿a dónde vamos? Nadie derrotó
al comunismo, nadie destronó a Franco, simplemente murieron.
Podemos decir entonces que el factor común que comparten
estos tres relatos es: el desengaño; ya sea a nivel religioso/creyente,
deseo/cumplimiento o juzgado/juzgador. Como vemos, en todos estos casos
se logra la desmitificación a través de la deconstrucción, es decir,
con base en cuestionamientos los personajes logran deshacerse de sus
paradigmas. Por no hablar de avanzar o retroceder, hablaremos de cambiar
de postura en el tiempo, ya que inclusive se tiene que tener cuidado
en el lenguaje connotativo del modernismo al hablar de temas de esta
índole -aunque el presente ensayo goza de todas las comodidades de la
modernidad, con la única excepción de que no ofrece una única respuesta.
Repasando o deconstruyendo
En el caso de la dualidad religioso/creyente, la deconstrucción
consiste en que todo dios necesita creyentes y que todo creyente necesita
a un dios para existir y que, sin su complemento correspondiente, no
pueden existir ni uno ni el otro.
La oposición deseo/cumplimiento ejemplifica muy bien
la naturaleza del ser humano, el cual define lo que quiere por medio
de lo que no tiene, por medio de un deseo y tomando en cuenta que si
se llegase a cumplir ese deseo, el hombre se encontrará perdido, como
quien pierde su orientación y va en búsqueda de una brújula sin saber
qué es lo que va buscando.
En la dicotomía juzgado/juzgador, Peri Rossi rompe con
los esquemas tradicionales, además de sugerir e invertir los papeles
y los roles jerárquicos acostumbrados, deconstruye el mito del juicio
final.
Concluyendo sin finalizar
Como nos podemos dar cuenta a través de estos ejemplos,
el posmodernismo trata de romper con los moldes tradicionales además
de sugerir una conciencia desmitificadora con respecto al pensamiento
moderno, sin embargo, no hay una tendencia o una línea concreta, el
posmodernismo en sí se contradice al cuestionarse la secuencialidad
de los tiempos, al deconstruir los metarrelatos de la humanidad y, en
general, todos los macro y micro mundos que ha creado el hombre a lo
largo de su historia. El posmodernismo al aceptar contradice y es esta
contradicción la que pone en tela de juicio a nuestra época: ¿qué somos?,
¿a dónde vamos?, ¿de dónde venimos? En nuestra época nos hemos ocupado
por deconstruir y desmitificar las bases de toda la humanidad, es por
esto que pienso que hoy por hoy vivimos bajo la ideología del desengaño.
(1) El posmodernismo no ofrece una salida fácil, sino
muchas que se contraponen entre sí.
(2) Entendemos por modernidad la época que surge como
consecuencia de la Ilustración (siglo XVIII) que tenía por objetivos:
la idea totalizante de la razón, el progreso, la ciencia y una concepción
lineal ascendente del tiempo.
(3) Se dice que todos los textos son palimsestos ya
que por ausencia o por presencia están ahí.
(4) Según Calabrese el posmodernismo es un renacer del
barroco, un neobarroco, es por esto que retomamos cuestionamientos propios
de aquella época, en este caso el personaje prototípico que es Hamlet.
Bibliografía:
CIXOUS, Hélene. "Sorties" en La Jeune Née.
Union géneral d'editions. París, 1979.
JONES, Rosalind Ann. Writting the body: toward an
understanding of l'ecriture féminine.
LORDE, Audre. Age, Race, Class ans Sex: Women Redefining
Difference.
MARKS, Elaine y Liddle Ann. Hélene Cixous. New
French Feminism, 1980.
PERI ROSSI, Cristina. Una Pasión Prohibida. Barcelona.
Editorial Seix Barral, 1992.
Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.
Vigésima primera edición. Madrid. Editorial Espasa, 1992.