El Premio Gobierno y Gestión Local ha sido una iniciativa de carácter no gubernamental en la que han participado un conjunto de instituciones académicas, fundaciones internacionales y organizaciones sociales interesadas en la discusión de los temas municipales del país. Este esfuerzo se ha logrado sostener gracias a las aportaciones de instituciones académicas y de la sociedad civil. En un principio, la Fundación Ford asumió el auspicio financiero del evento. Desde hace cinco años el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), El Colegio de la Frontera Norte (COLEF) y la Universidad de Guadalajara (UdeG) han soportado la mayor parte del costo operativo del certamen. La coordinación operativa ha estado siempre a cargo del CIDE, apoyado en este esfuerzo por diversos comités integrados por expertos y estudiosos de la realidad municipal nacional.
La iniciativa surgió como resultado de un hecho cada vez más evidente y respaldado por estudios recientes para el caso mexicano: conforme nacen formas de ejercicio del poder más democráticas en México, los gobiernos locales se convierten en la instancia capaz de darnos las mejores lecciones sobre los nuevos modelos de gestión y sobre las nuevas estrategias de gobernabilidad.
Esta vasta experiencia innovadora que día a día se acumula en México, requiere de espacios de reflexión en los que las buenas prácticas de gobierno sean analizadas y reconocidas por su contribución al mejoramiento de la acción pública local. Por medio de las lecciones y aprendizajes que hemos obtenido de las experiencias de buen gobierno que en los municipios se gestan, hemos podido realizar foros de discusión, difusión de ideas, publicaciones e investigaciones, en las que participen actores locales, políticos y estudiosos del tema. A través de este conjunto de actividades se han promovido las experiencias observadas y se contribuye al fortalecimiento de nuestros gobiernos municipales.
La convocatoria se hace a la totalidad de los municipios del país, a las delegaciones del distrito federal y a todas las comunidades indígenas regidas por el sistema de usos y costumbres. Los programas participantes deben tener participación de las autoridades locales y al menos un año de estar operando. En cada etapa de selección los programas municipales propuestos son evaluados por un grupo de expertos quienes analizan y observan los resultados ya obtenidos en el desarrollo del programa y en la solución de problemas de la comunidad.