Campus y Escuelas




Factores de Protección

Familia

    * Vínculos estrechos con el joven.
    * Valoración y promoción de valores.
    * Manejo adecuado del estrés a través del ejemplo de los padres.
    * Otorgar tiempo de calidad a los hijos.
    * Estilo de formación cálido y amoroso en lugar de uno autoritario o demasiado permisivo.
    * Compartir responsabilidades familiares.
    * Fijar expectativas claras y realistas
    * Fomentar relaciones más allá de la familia inmediata que sean cariñosas y brinden apoyos.
    
Compañeros

    * Respeto a la autoridad.
    * Apego a grupos con actividades saludables.
    * Apreciar los talentos que aporta cada integrante del grupo.
    *No fomentar a burla o agresión a otros.
    
Escuela

    * Fomentar la superación y la fijación de objetivos.
    * Fomentar el desarrollo social: altruismo y cooperación.
    * Liderazgo y oportunidades en la toma de decisiones.
    * Involucramiento activo de los alumnos.
    * Maestros entrenados en desarrollo social y aprendizaje cooperativo.
    * Involucrar a los padres en la educación.
    



Comunidad
 
    * Involucrar a la juventud en servicios comunitarios.
    * Acceso a diferentes recursos: vivienda, salud, cuidados infantiles, capacitación, empleo y recreación.

Otros
  
 
Tomando en cuenta estos factores de riesgo y protección, a continuación presentamos acciones concretas que se pueden tomar en la casa y la escuela para mitigar los riesgos enumerados.

  • Vínculos positivos

Esto involucra aumentar el contacto entre los jóvenes y compañeros promotores de estilos de vida saludables, así como  cualquier actividad extracurricular como deportes, arte, música, teatro, servicio comunitario, lectura u otra actividad de aprendizaje.
  • Poner límites claros y consistentes
Esto implica el desarrollo y la implementación consistente de reglas y normas familiares, políticas y procedimientos en la escuela, y leyes y normas comunitarias. Estas expectativas se deben desarrollar con retroalimentación de los jóvenes, ser comunicadas claramente (de preferencia por escrito) y acompañadas de consecuencias apropiadas que puedan ser consistentemente aplicadas.

Normalmente los padres o directivos escolares creen que los jóvenes conocen las reglas y las consecuencias que se aplicarán si las rompen, mientras que en las mentes de los jóvenes no hay claridad o consistencia sobre ellas.
  • Enseñar habilidades de vida
Estas incluyen cooperación, resolución de conflictos en forma saludable, habilidades de resistencia (presión de grupo) y asertividad, comunicación efectiva, resolución de problemas, toma de decisiones y manejo del estrés.
  • Cariño y apoyo
Esto incluye una relación positiva incondicional y que provea la motivación. Este cariño no necesariamente debe venir de sus familiares, aunque sería lo mejor. Idealmente, cada joven debería tener varios adultos que le sirvan de apoyo cuando lo necesite.
  • Altas expectativas
Tanto en la casa como en la escuela, es importante que las expectativas sean altas, pero realistas para que puedan servir como fuentes de motivación efectiva. En la realidad, muchas escuelas no perciben que al no exigir altos niveles de desempeño, le transmiten a los jóvenes que deben adoptar bajas expectativas para sí mismos.
  • Participación significativa
Esta estrategia implica proveer oportunidades para resolver problemas, tomar decisiones, planear, determinar metas y ayudar a otros. Implica que los adultos compartan el poder de decidir de una manera significativa con los jóvenes.

Última actualización: 11/01/2012