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Solución de conflictos emocionales en la empresa familiar

En mis intervenciones anteriores en este interesante reto de dirigir empresas familiares hemos comentado sobre la importancia de este tipo de empresas, cabe señalar que en México aproximadamente un 80% de las empresas son familiares, además, de acuerdo a estadísticas internacionales, las empresas familiares aportan en el mundo entre un 70 y un 90% del Producto Interno Bruto, por tanto, es importante comentar sobre las mejores prácticas o sugerencias para dirigir con éxito una empresa familiar. En esta ocasión comentaremos sobre la solución de los conflictos emocionales en las empresas familiares.

Los conflictos emocionales en la empresa familiar suelen presentarse de diversas formas, por ejemplo, en la relación entre cónyuges que dirigen una empresa familiar, deben superar con éxito la dificultad que implica ponerse de acuerdo para vivir felices como pareja trabajando juntos, aspectos como el liderazgo (¿quién debe ser el jefe de la empresa y mantener el control o supervisión sobre el otro?), las funciones que va a desempeñar cada uno, o bien, acordar las remuneraciones que debe tener cada uno de los esposos resultan decisiones altamente complejas. 

Por otra parte, en la relación de los padres con los hijos, existen conflictos por la diferencia de expectativas respecto a la autonomía o para ceder el control de la empresa a la siguiente generación (¿cuándo es el momento adecuado para hacer la transición en la empresa para que el padre o madre fundador deje al hijo o hija las riendas de la empresa?), además, conflictos entre hermanos porque pueden tener resentimientos o rivalidad en la relación provocada por las comparaciones entre ellos realizadas por los padres, por la intervención negativa de los progenitores al tomar partido por uno de sus hijos cuando lo mejor era mantenerse al margen de una riña entre ellos. No olvidar que debemos tomar en cuenta también los conflictos en la empresa familiar que se pueden presentar entre los tíos y sus sobrinos, los suegros con sus yernos, etc.

Existen diferentes técnicas en la gestión y solución de conflictos, entre ellas tenemos la negociación (ceder algo a cambio de obtener un beneficio) , la empatía (poniéndonos en los zapatos del otro para la búsqueda de puntos en común más que tomar en cuenta las diferencias que nos separan), la evasión (ignorando el problema con la esperanza de que el conflicto pueda resolverse por sí solo), sin embargo, el día de hoy quiero compartirles la metodología de las tres bardas, creo que esta técnica es muy adecuada para nuestra cultura mexicana. En nuestro México lindo y querido, me comentaba un gran compañero de trabajo, el deporte favorito más que el futbol es el deporte del chisme, de hablar mal o de “ventanear” al prójimo.

Cuentan que un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y le dijo:

¡Maestro!, quiero contarte que me dijeron que un amigo tuyo estuvo hablando muy mal de ti…

Sócrates lo interrumpió diciendo:

¡Espera! ¿ya hiciste pasar por las tres bardas lo que quieres decir?

¿Las tres bardas? Preguntó el joven

Sí, replicó Sócrates, la primera es la barda de la verdad, ¿ya examinaste cuidadosamente si lo que me vas a decir es verdadero en todos sus puntos?

No… lo oí decir a unos vecinos…

Bueno, al menos lo habrás hecho pasar por la segunda barda, que es la bondad.

¿Lo que me quieres decir es bueno, es positivo para mí? 

No… en realidad no, al contrario…

¡Ah! Interrumpió Sócrates, entonces vamos a la última barda, ¿es necesario que me cuentes eso?
No, para ser sincero; necesario no es.

Entonces, sonrió el sabio, si no estás seguro que es verdad, ni es bueno para mí, ni necesario… ¡sepultémoslo en el olvido!

Cabe agregar también lo que la Madre Teresa de Calcuta comentó sobre las críticas a otras personas: “Juzgar a la gente toma tanto tiempo que no deja espacio para amarla”

En las empresas familiares, en conclusión, para evitar conflictos emocionales entre los miembros de la familia, es decir, entre los cónyuges, entre padres e hijos, entre hermanos, con los parientes políticos, etc., qué mejor que en nuestras conversaciones pasemos nuestros comentarios por el filtro de las tres bardas, ¿es verdad lo que digo? ¿ es bueno para la persona? ¿es necesario que se lo cuente? Si hacemos esto, seguramente van a disminuir los conflictos emocionales en la empresa familiar.