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Las zonas azules: Las 9 claves de la longevidad y de la calidad de vida

Por: José Luis Ortiz

El término "Las Zonas Azules" se hizo famoso a partir de la publicación del libro que describe los hábitos y costumbres de las personas que se encuentran las regiones más longevas del mundo. 
¿Cuáles son estas zonas y qué tienen en común esos lugares en los que la gente puede vivir más de 100 años?

Al parecer, el secreto de una larga vida está escondido en cinco regiones dispersas en el mundo: Okinawa, en Japón; Loma Linda, en California; Cerdeña, en Italia; Ikaria, en Grecia y Nicoya, en Costa Rica.

Dan Beuttner, periodista de la National Geographic, se dedicó a estudiarlas a fondo y escribió "The Blue Zones" –Las Zonas Azules–, una especie de descripción geográfica de esos sitios con una serie de pautas de vida contadas por los mismos nativos de esas zonas, para vivir más de 100 años.

"Resulta que esos lugares confieren más longevidad que cualquier píldora que se pueda tomar", dijo Beuttner. Y aclaró que tienen algunas características en común, tales como comer una dieta basada en vegetales y una actividad física moderada y constante.

Después de acceder a los secretos de esas regiones, Beuttner cambió su estilo de vida, creó un sitio web y está liderando una iniciativa denominada "Proyecto Zona Azul", un enfoque sistemático para que los ciudadanos, organizaciones y líderes de la comunidad, trabajen juntos en políticas y programas para ayudar a las personas a alcanzar el bienestar y salud óptima. Actualmente, se está trabajando con ese proyecto en Fort Worth, Texas, y las comunidades de Iowa, California y Minnesota han implementado sus propias "Zonas Azules".

"Comer mucho pescado es bueno para salud, vale la pena el cambio porque se suman muchos años de vida, además, se debe hacer actividad física en forma constante", declaró Beuttner. Y sobre la influencia social, dijo: "Hay conductas de salud que son infecciosas. Si sus tres mejores amigos son obesos, hay un 150 % más de probabilidades de que caigas en el sobrepeso. Así que debes encontrar personas que quieran cambiar sus hábitos de salud y forjar una relación con ellos, porque hay una gran diferencia entre la gente que sale a caminar o va al jardín y la gente que suele quedarse sentado en algún lugar", concluye Beuttner.

El proceso de envejecimiento de la gente implica cambios fisiológicos complejos que los científicos no comprenden a fondo todavía. Pero se sabe que un factor influyente es el hereditario, que "en general determina alrededor del 30% de la duración de nuestra vida", dice el Dr. Thomas Perls, Director del Estudio sobre Centenarios de Nueva Inglaterra, de la Universidad de Boston. El estilo de vida y los factores ambientales determinan gran parte del 70% restante, según cita el científico.

Los científicos de la Universidad de Atenas, en Grecia, creen que la dieta mediterránea es un pilar de la longevidad. En Cerdeña e Ikaria se consume 6 veces más granos que en la dieta típica estadounidense; se come mucho pescado y poca carne roja, dos tazas de café al día, vino tinto y bastante aceite de oliva. Nicholas Christakis, de la Universidad de Harvard, estima que los hábitos de salud pueden ser tan contagiosos como un virus del resfriado. Entonces, a la dieta saludable, el descanso adecuado y al ejercicio, hay que sumarle un entorno saludable, teniéndose de esta forma los factores clave de la longevidad.

Buettner y un equipo conformado por médicos, antropólogos, demógrafos y epidemiólogos han identificado nueve prácticas que son comunes entre los longevos, que pueden llamarse Power 9 y son las que siguen:

1. Moverse naturalmente
La gente de las Zonas Azules no concibe el ejercicio como nosotros lo hacemos. No van al gimnasio hasta agotarse, ni practican alguna rutina de ejercicios en determinado momento del día, más bien toda su vida transcurre con base en el movimiento, es decir, las tareas en el campo y las del hogar, todo implica moverse de manera natural: cortar leña, pastar a sus animales, trabajar en el huerto e ir de un lugar a otro en bicicleta o caminando.

2. Reducir la prisa
Las  personas en estas áreas tienen uno o varios momentos al día para relajarse, hacer un alto. Desconectarnos por un momento de nuestras preocupaciones nos libera; bajar las revoluciones nos ayuda a tomar el impulso nuevamente para seguir con nuestras tareas, como lo mencionó el  Dr. Stephen R. Covey, "a afilar la sierra" Practicar la meditación, la contemplación, la oración, o simplemente tomar la siesta nos ayuda a cumplir con tal fin..

3. Tener un propósito de vida
Robin Sharma en su libro "El monje que vendió su Ferrari" establece una frase emblemática: "El principal propósito de la vida es tener una vida con propósito".
Víktor Frankl, en su libro "El hombre en busca de sentido" establece como conclusión que las personas que sobrevivieron a las duras condiciones en los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial, no eran las más jóvenes, fuertes o inteligentes; sino aquellas que sabían exactamente qué era lo que iban a hacer, una vez que fueran libres; aquellos que tenían un sentido de vida.  En Okinawa las personas tienen una palabra para esto: Ikigai, que se traduce como "La razón por la que te despiertas cada mañana". En algunos estudios sobre las características de la gente feliz, aparece como una de ellas justamente tener un propósito de vida claro. Es curioso que en Okinawa no exista una palabra para lo que nosotros conocemos como jubilación, la vida de los okinawenses transcurre sin cortes, sin tiempos que cumplir, siguen trabajando hasta que ellos decidan cuándo es el momento de parar. Cada mañana al despertar pregúntense cuál es su Ikigai.

4. Hara hachi bu
Esta es una expresión que se le atribuye a Confucio y que utilizan en Okinawa para recordar que hay que comer hasta estar satisfecho, no repleto. Para los okinawenses se trata de comer hasta un 70 u 80% del límite de llenado. Así que cada vez que vayamos a ingerir una comida, recordemos a los longevos japoneses y nos animaremos a seguir su valioso ejemplo. Mucha gente come hasta estar completamente llena, cosa que automáticamente les da sueño y les quita energía en vez de dársela. En el proceso de digestión hay un gasto de energía, así que comer mucho, no es saludable.

5. Dieta con base en verduras y frutas
Casi todos los productos que consumen los habitantes de las Zonas Azules son locales, frescos, llenos de vida y de color. La mayoría de los habitantes de estas zonas no son vegetarianos, comen carnes rojas pocas veces al año, cinco veces al mes aproximadamente. La excepción es Loma Linda en California. Loma Linda es una comunidad de adventistas que sigue una dieta totalmente vegetariana. Si vamos a comer carne, lo ideal es que sea carne de pastura, de reses o de animales que se hayan alimentado con productos que vayan de acuerdo a su biología, no que provengan de una industria torturadora, llena de sufrimiento y de químicos. En Okinawa el cerdo es el preferido, pero sólo es reservado para ocasiones especiales.

6. Un poco de vino
Con moderación, por supuesto. Una copita de vino diariamente nos viene muy bien, gracias a que está llena de antioxidantes y además nos relaja y anima.

7. Fe y espiritualidad
Los más longevos del mundo forman parte de alguna comunidad religiosa o espiritual. La pertenencia a un grupo religioso y espiritual está siendo cada vez más estudiada por la ciencia, la cual está probando que la fe sí tiene un efecto positivo en las personas y promueve la longevidad. Los sentidos de trascendencia y de legado al prójimo tienen una conexión íntima con las emociones y sentimientos. Nietzche llegó a mencionar "Quien tiene una razón poderosa para vivir, puede soportar cualquier forma de hacerlo."
Las emociones y sentimientos juegan un papel preponderante en la génesis de muchas enfermedades, como lo han venido señalando desde hace muchos años los estudiosos de la psicología, la espiritualidad y algunas medicinas alternativas.
Cada vez hay más evidencias científicas sobre la influencia positiva o negativa que ejercen las emociones y los sentimientos en nuestro en sistema inmunológico, que es el encargado de defender a nuestro organismo de agentes agresores.
Si el sistema inmunológico se encuentra fortalecido, cotidianamente rechazamos desde procesos infecciosos leves hasta cánceres. Pero si se encuentra debilitado, somos altamente susceptibles a ser víctimas de los mismos.
El fortalecimiento emocional que se basa en la fortaleza espiritual, es desencadenado por el entusiasmo –que literalmente significa "Dios dentro de ti"–, optimismo, alegría, amor, perdón, caridad, integridad, autorrealización, etc. Es más difícil que enferme una persona alegre y optimista que una persona que se deprime constantemente.

8. Familia
La mayoría de los centenarios de estas zonas vive con sus familias, participando dentro del hogar, en relaciones armónicas, que no dejan de tener sus dificultades, pero que ven la vida con optimismo gracias a que en el centro existe el amor, el perdón y la esperanza.

9. La tribu adecuada
La gente en su vida tiene un poder increíble de influenciar su destino.

Dan Buettner nos dice al respecto que es importante saber elegir a los amigos. Nos dice que si tus amigos tienen hábitos malsanos, esto repercutirá en tu vida a largo plazo. Nos sugiere rodearnos de personas con hábitos saludables en todo sentido: espirituales, psicológicos y físicos. Se sabe que el optimismo se contagia, lo mismo con el pesimismo y lo mismo para ciertas conductas. Así que si no quieres perder a tu amigo o amiga, cuéntele del estilo de vida de las Zonas Azules y hagan un plan para cambiar los hábitos nocivos.

Usted determina su actitud, pero su actitud mejora con la influencia y las buenas asociaciones. 


Nunca se ven personas triunfadoras perdiendo el tiempo con gente negativa. Ellos siempre se rodean de ganadores, optimistas y gente positiva.