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¿Cuál es la importancia de la oratoria?

Si usted desea:
- Ser un buen líder en su familia, empresa o sociedad.
- Aumentar su influencia, prestigio y habilidad para lograr que las cosas se realicen.
- Despertar entusiasmo entre la gente, lo cual constituye la base fundamental para un cierre de ventas, el trabajo en equipo efectivo y la consecución de logros que nos lleven a una vida satisfactoria, plena y feliz.

Entonces usted necesita sobreponerse a ciertas actitudes limitantes, que llegamos incluso a considerar "naturales" y que entorpecen su desempeño en la vida.

Una de las actitudes limitantes más poderosas que existen es el miedo. En muchas ocasiones, este miedo carece de bases y no es más que una mentira con apariencia de realidad. No obstante esta emoción es tal que nos puede paralizar. Hablar en público es un buen ejemplo de lo anterior y se encuentra a la cabeza de la lista de los miedos del ser humano, incluso por encima del que se tiene a la misma muerte; a tal grado que cuando se le pide a alguna persona de diga algunas palabras ante un auditorio llega a expresar: -"me quiero morir"-, o lo que es lo mismo: prefiere morirse antes que hablar.

Su adiestramiento y perfeccionamiento como orador puede servirle en los negocios -y en la vida-, más que el conjunto de todas las demás cosas que usted haya estudiado. ¿Por qué? Porque elimina la timidez y la falta de confianza en uno mismo y procura valor y aplomo para tratar con la gente.

Sabemos que el mando generalmente corresponde a la gente que puede ponerse de pie y decir lo que piensa.

Pensar y expresar sus ideas con claridad, efectividad y soltura, tanto en conversaciones familiares, de amigos, de negocios, así como ante grupos más numerosos, es tal vez la habilidad más preciada del ser humano.

Es bien conocido que el personal mejor pagado, aún en áreas tan técnicas como la ingeniería, no es el que más conoce de ingeniería, sino aquel que además de disponer de ciertos conocimientos técnicos; tiene la competencia para expresar sus ideas, despertar entusiasmo, ser persuasivo y tener influencia en los demás; características esenciales de un buen líder.

¿No sería importante entonces que en nuestras universidades se dediquen cursos y esfuerzos para desarrollar y asegurar la competencia más apreciada entre todas, independientemente de las profesiones a las que se vayan a dedicar las personas?

Publicado en El Financiero, Edición Bajío, 1/IX/08