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El BioCamp se llena de ideas del bio-mundo real


Nov 25, 2009


Lejos de la imaginación del biólogo molecular Sergio Ángel García Echauri, estaba obtener una patente internacional por algo que él había desarrollado. Pero justamente en eso es en lo que está trabajando el joven estudiante de 28 años del Tecnológico de Monterrey.


Se trata de un test de diagnóstico para la Influenza A H1N1 también conocida como influenza humana, desarrollado en conjunto con su equipo de tres estudiantes, que está siendo evaluada por el gobierno mexicano para un uso más amplio.


¿Y qué hace esta herramienta de diagnóstico tan promisoria? La respuesta es un solo test que da la reacción para la Influenza A H1N1; esto reduce el costo de prueba en un tercio, explica el joven investigador.

Y señala que dos hospitales privados y uno público están utilizando actualmente el protocolo. Cuando México pasó por la contingencia sanitaria muchas de las actividades económicas, laborales y educativas se suspendieron. En ese momento el gobierno mexicano solicitó a instituciones científicas su ayuda para encontrar las formas de manejar la crisis.


El cometido era desarrollar una herramienta de diagnóstico menos cara. Y fue realizado justo el mismo día que el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos subió su protocolo para el mismo caso, señaló en el BioCamp 2009.


García es uno de los jóvenes científicos en el BioCamp 2009 de Novartis, un evento biotecnológico líder que es patrocinado por el área de investigación para producción de medicamentos de la firma suiza, en Cambridge, Massachusetts.


Y para García y otros 60 jóvenes de 27 países, esta es una plataforma para la interacción. Para estudiantes con experiencia en biología molecular, administración, práctica médica o combinación de las diferentes disciplinas, mirar más allá implica un problema particular: "Nuestros profesores de ciencia no entienden los negocios y los profesores de negocios saben muy poco de ciencia"… fue la frase que se repitió entre varios de los participantes.


Pero cuando uno está en el mercado de medicinas más grande del mundo, ¿puede el dinero quedar muy atrás de la investigación? así que en el campamento de Cambridge, los jóvenes consiguieron escuchar no sólo a científicos sino también a hombres de negocios, quienes les explicaron lo que buscan antes de apostar su capital a un proyecto basado en ciencia.


En el BioCamp 2009 participaron jóvenes científicos de Indonesia, Suiza, Turquía, Israel, Australia, Japón, Rusia, India, México y de algunos países africanos. Jefe de Comunicaciones Internacionales –conocido por sus colegas como el "Padrino" del evento- dijo que este es el primer BioCamp que incluye a todos los continentes.


El evento de tres días involucró a emprendedores y estudiantes con científicos y empresas dispuestas a invertir. Los participantes, que rondaban entre los 20 y los 40 años, escucharon tips, intercambiaron tarjetas de negocio, tuvieron mente abierta y sobre todo se enfocaron en un "insight" científico.


Los más jóvenes tomaron el tour del riesgoso camino para desarrollar una medicina en cuanto a la inversión involucrada y los asuntos de regularización y propiedad intelectual que aplica en varios países para llegar al mercado.


También se dieron pláticas sobre terapia celular y los retos ante un ambiente en recesión económica. En el último día los estudiantes presentaron sus proyectos a tres miembros del jurado. Algunos proyectos reflejaron la especialización de los miembros del equipo, mientras que otros revelaron los desafíos que se enfrentan en los países de los que provienen.


La terapia celular para tratar enfermedades degenerativas (el proyecto que ganó la competencia), biomarcadores de cáncer, pruebas para el diagnóstico rápido de Tuberculosis, tratamiento para alergias y refuerzos de inmunización, fueron solo algunos de los proyectos que las jóvenes mentes trataron de vender al jurado.


El evento contó con tres participantes de la India, los doctores Anuradha Sinha y Amit Kumar, ambos estudiantes de maestría en la Indian School of Business, Hyderabad; así como Rodabeh Vania, un posgraduado de Mumbai. Mientras que algunos participantes de Estados Unidos admitieron que sus universidades conducirían sesiones científicas similares; uno de los participantes mencionó que la novedad en el concurso, fue la exposición que tuvieron con una compañía farmacéutica internacional como Novartis.


Para Novartis, esto es un "ejercicio de construcción de reputación, en el que mostramos a jóvenes talentos lo que hacemos por la comunidad", mencionó Koerfgen.


También señaló que BioCamp inició en 2004 como una iniciativa del área de Recursos Humanos de una compañía en Taiwan, cuando enfrentaban problemas para encontrar a talento fresco, además de que Novartis no era muy conocido en el país. Agregó que Novartis está en contra de patrocinar eventos como seminarios para doctores, aunque esto signifique perder algunos clientes.


El BioCamp ha llegado muy lejos, atrayendo cerca de 3 mil propuestas y miles de hits en su sitio de Web, dijo. Pero si el evento sirve para abrir las mentes de los científicos y hombres de negocios. Mientras que algunos participantes se emocionaron con la idea de comenzar sus propios negocios, otros, como García, también tienen a la ciencia en su mente…