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Motiva a cuestionar todas las ideologías

El filósofo Michel Onfray señala que despertar la conciencia de los jóvenes es una labor vital del profesor.


TEC DE MONTERREY | AGENCIA INFORMATIVA/Luis Mario García


A través de la filosofía los profesores pueden despertar la conciencia de los alumnos, y éstos pueden comenzar a tener sus propias convicciones y creencias, destacó Michel Onfray, filósofo francés impulsor de la corriente individualista libertaria. 

El fundador de la Universidad de Caen, la cual es gratuita, señaló que el profesor impulsor del pensamiento crítico en sus alumnos también les enseña filosofía. 

“El trabajo del profesor de filosofía puede ser esto: puede ser Platón enseñando los textos o Sócrates que inquieta las conciencias, y el profesor que inquieta las conciencias, sin importar en que área esté, hace un trabajo de filósofo”, expresó el pasado 6 de marzo en el Auditorio Luis Elizondo. 

En la plática, la cual consistió en un diálogo-entrevista con Inés Sáenz, decana de la Escuela de Humanidades y Educación, Onfray manifestó que en la actualidad los jóvenes necesitan de guía en su vida, por lo que los profesores pueden ser como Sócrates, despertadores que practican la mayéutica, a la que llamó “el arte de parir los espíritus, las mentes”. 

“Cuando uno es maestro en preparatoria hereda una clase de 25 alumnos, alrededor de los 20, muy seguros de ellos, tienen respuesta u opinión para todo, nunca han leído un libro pero tienen opiniones sobre poesía, arte contemporáneo, no tienen experiencia del mundo pero tienen opiniones sobre todo lo que existe, y el profesor de filosofía les dice: ‘¿están seguros de lo que están seguros?’”, explicó en la conferencia titulada “El papel del filósofo en el mundo contemporáneo”, organizada por la Cátedra Alfonso Reyes. 

El francés añadió que los jóvenes necesitan de la filosofía, ya que, si no están sustentados sus pensamientos e ideales, o no tienen el criterio para formarlos, pueden tomar decisiones que
no les convenzan o equivocadas. 

“Los jóvenes son sensibles a la aparición de la filosofía en su vida, porque lo que antes era claro deja de ser claro, puede ser algo muy inquietante porque se les cae el castillo. Es mejor una casita que van a reconstruir sólida, que un castillo que será el del vecino y que a la primer aguacero o viento se va a caer. Hay que esperar primero a ser inquietado, decir tal vez estoy equivocado aquí y poco a poco reconstruir cosas mucho más sólidas”, manifestó. 

Los escritos de Onfray se basan en celebrar el hedonismo, los sentidos, el ateísmo, el filósofo artista y el pensamiento individual, y señala que es importante cuestionarse todo pensamiento, sin importar que sea considerado “el oficial”. 

“Debemos tener un poco de audacia para retar la universidad, la palabra del maestro, las prestigiosas colecciones, los profesores que hicieron el texto de los presocráticos. Vayan a ver los márgenes, porque a veces los márgenes es el centro, por qué lo que nos presentan es el centro, pregúntese esto”, expresó a la audiencia. 

También añadió que para entender la corriente de un filósofo se debe entender su vida, ya que no pueden estar separadas. 

“La vida del filósofo no son sus libros, es su vida, si no hay vida filosófica no merece ser filósofo, tiene que haber una vida que va con la obra”, dijo. 

Como parte de las actividades, Onfray también ofreció una plática ayer por la tarde en la Sala Mayor de Rectoría sobre el islam.


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LUIS MARIO GARCÍA
09.03.17