EDUCACIÓN

Ernesto Martens: quiere una universidad que siga afianzando los valores

Nacido en 1933 en un pueblito de Veracruz muy cercano a Los Tuxtlas, Ernesto Martens Rebolledo se graduó como Ingeniero Químico por el Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey en el año de 1956. De sus tiempos como estudiante, evoca la sencilla convivencia diaria con don Eugenio Garza Sada y cómo en ese entonces, la cercanía entre los alumnos, los profesores y las autoridades, era similar a la de una buena familia.
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"Qué más puede uno pedir sino que el Tec de Monterrey siga siendo para las futuras generaciones lo que fue para nosotros en la generación que a mí me tocó", comenta el Ing. Ernesto Martens Rebolledo, egresado de la carrera de Ingeniero Químico en 1956.


Apr 29, 2013

SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA*

Aunque su experiencia lo llevaría a otras latitudes, pues hizo estudios de posgrado tanto en el Instituto Tecnológico de Karlsruhe, Alemania, como en la Universidad de Harvard, Ernesto Martens Rebolledo aún recuerda con cariño la institución de sus tiempos de estudiante: el Tecnológico de Monterrey.

"Era un Tec maravilloso en aquella época. Pequeño. Todos nos conocíamos. El Rector nos conocía por primero y segundo apellidos y nombre", recuerda. A él lo llamaba: "Martens Rebolledo, Ernesto".

De aquellos tiempos evoca el recuerdo impresionante de haber convivido con don Eugenio Garza Sada. "Pocas veces supo don Eugenio la admiración que teníamos por él, por verlo cómo a las siete de la mañana recorría el Campus para ver que las cosas estuviesen bien, y si no para ver que se corrigieran", dice.

Ver al fundador afanarse desde temprano lo dejó marcado. "Creo que entre las cosas que todos aprendimos está la dedicación al trabajo, por verlo a él como ejemplo, con la humildad con la que él trabajaba; de verlo hacer cola en el comedor sin que aprovechara el privilegio que le daba su posición y su personalidad", recuerda.

Otra memoria viene a su mente: a las siete de la mañana, el padre (Aquiles) Menéndez daba una clase de Ética, que curiosamente era una de las más concurridas de la universidad.

"Suena extraño ir a escuchar una clase de Ética a las siete de la mañana por propios y extraños, pero ésa era la calidad del profesorado, ése era el contenido humano que existía en la clase que el profesor nos daba".

Martens Rebolledo también recuerda con gusto aquellos tiempos, porque entonces "éramos personas": en su generación había apenas cuatro ingenieros químicos, aunque entre varias ramas de ingeniería se completaba una veintena de alumnos, muchos de los cuales aún se reúnen para evocar aquellos tiempos.

Teme que aquella sensación de intimidad sea difícil de mantener con un Tec de Monterrey tan crecido. Acepta que tal vez la universidad ha crecido demasiado, comparada con otras como la de Harvard que le han apostado a mantener una dimensión administrable.

Cree que la celebración de los 70 años del Tecnológico de Monterrey puede ser una excelente oportunidad para llevar a la mesa una discusión sobre si es viable mantener firmes los valores originales en un esquema de mucho crecimiento.

Para Martens Rebolledo, está claro que las condiciones actuales son diferentes de su época, como también es distinto el país, y remarca que en sus orígenes el Tecnológico de Monterrey "se inició para atender a un grupo de posibles estudiantes que egresaran en ciertas especialidades, y para formar personas profesionistas en un lado, pero con un alto sentido de contenido humano", afirma.

Al escuchar que estas palabras están en los principios operativos de la institución, expresa su deseo de que se lleven a cabo en la realidad mientras "se mantengan los valores de crear profesionistas muy capaces en la especialidad que escogieron, pero muy redondeados en la parte humana", dice.

Una universidad así tiene que ser mejor para todos, "y qué más puede uno pedir sino que el Tec de Monterrey siga siendo para las futuras generaciones lo que fue para nosotros en la generación que a mí me tocó", señala.

Ernesto Martens Rebolledo nació en 1933 en un pueblito de Veracruz muy cercano a Los Tuxtlas, se graduó como Ingeniero Químico por el Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, en el año de 1956. 

Ya como egresado, llegó a la Dirección General de Unión Carbide, donde trabajó 18 años. Laboró 17 años en Vitro, y también llegó a director. Presidió el Consejo de Aerovías de México, fue Apoderado General de Mexicana de Aviación y Director General de Cintra, y más tarde, en el año 2000, el Presidente Vicente Fox lo designó Secretario de Energía.



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*Con información de MILENIO
70 Años / Nota# 053
29.04.13