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Rubén Beltrán del Río: nacido para educar, encontró en el Tec su trascendencia

"Lo que estamos haciendo es incidir para que la sociedad sea mejor... Ese es mi quehacer, mi preocupación; formarlos para hacer los cambios que se necesitan".

El docente del Campus Ciudad Juárez creyó de joven que ser parte de la familia Tec de Monterrey era un sueño imposible, pero lo consiguió al punto de consolidar su vocación como catedrático que con 22 años, considera que es el medio para que cada día más jóvenes luchen por sus sueños y no se desvíen de sus aspiraciones.


SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA*

En los más de 20 años en que ha sido maestro de tiempo completo en el Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad Juárez, Rubén Beltrán del Río ha conjuntado con éxito dos sueños de vida: ser maestro y pertenecer al Tec de Monterrey. Y en el camino aprendió que es vital perseguir los sueños, por más inalcanzables que parezcan.

Desde muy joven soñó con integrarse al Tecnológico de Monterrey, pero le parecía algo de otra galaxia, imposible de lograr. "Desde que era joven siempre vi al Tecnológico de Monterrey como una aspiración. Yo cometí un error cuando era estudiante universitario porque no me acerqué al Tec en el Campus Chihuahua, porque yo lo veía demasiado alto; demasiado lejos para mis posibilidades económicas".

Aunque tenía las competencias académicas como para acceder a cualquiera de las muchas formas de apoyo institucional, vio la posibilidad como muy remota y optó por salir de Ciudad Juárez.

Se graduó como Ingeniero Químico en la ciudad de Chihuahua y luego hizo en Texas una maestría con especialidad en Control de Procesos Petroquímicos. Al fin, hace un cuarto de siglo volvió a Ciudad Juárez, en busca de las oportunidades que antes había visto impensables.

"Llegué aquí con mi recién formada familia a buscar una oportunidad de empleo. La verdad fue que el imán de Ciudad Juárez fue la búsqueda de empleo. Yo llegué a esta ciudad a trabajar en la Industria de la Manufactura donde trabajé por tres años en empresas del ramo automotriz".

Después de esos tres años, en 1991 se presentó la oportunidad de entrar a la institución que había anhelado toda su vida y en esa ocasión no lo pensó dos veces. "Me sentí y me siento muy privilegiado de ser parte de un proyecto llamado Tecnológico de Monterrey que educa con estándares de excelencia".

La prueba es que lleva 22 años dentro de la institución que se ha convertido en su vida. De sus tres hijos, los dos mayores ya terminaron sus carreras profesionales en el Tec de Monterrey, y la hija menor está terminando su sexto semestre.

"Ha representado la oportunidad de materializar mi vocación de ser educador en una institución que verdaderamente se compromete al 100 por ciento al cumplimiento de esa misión. Para mí ser parte del Tec de Monterrey ha representado la oportunidad de contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas, de la sociedad. Pero sobre todo ha representado para mí la oportunidad de incidir, de participar en los proyectos personales de cada joven que me ha tocado conocer en todos estos años".

Beltrán del Río siente que consolidar su vocación como catedrático ha sido el medio para que cada día más jóvenes luchen por sus sueños y no se desvíen de sus aspiraciones.

"Yo en realidad valoro mucho y entiendo mi misión y mi vocación como educador; lo valoro enormemente y yo creo que nací para ser educador. Lo disfruto y estar en el Tecnológico de Monterrey es doblemente estimulante porque es una institución que me ha dado la oportunidad, literalmente, me ha dado esa libertad para crear, para imprimirle mi sello personal dentro de la misión del Tecnológico de Monterrey de formar personas a esos niveles de excelencia".

Con ese mismo orgullo que siente al estar frente a las aulas del Campus Ciudad Juárez, Rubén sabe que cada persona vinculada a la institución, sea como maestros o como alumno, tiene una obligación que cumplir con la sociedad, con su entorno, con su estado y con su país.

"Hay mucha gente que está esperanzada  en nosotros; si nos decimos la mejor institución, pues tenemos que responder ahí donde la sociedad mexicana tiene muchas necesidades todavía, y nosotros, la comunidad Tecnológico de Monterrey, nuestros egresados, tienen que ir incidiendo ahí como funcionarios públicos, en las empresas, en las comunidades, donde les toque incidir y realizarse.  Ése es nuestro compromiso".

"Lo que estamos haciendo es incidir para que la sociedad sea mejor; yo creo que todos los que estamos aquí estamos conscientes de ello. Yo como profesor estoy consciente de eso y transmitir esa conciencia, ese compromiso a mis alumnos, ese es mi quehacer, mi pasión, mi preocupación; formarlos, hacer mejores médicos, abogados, ingenieros, para hacer los cambios que se necesitan".

Rubén quiere seguir coadyuvando en formar mejores profesionistas y con ello contribuir a que México sea cada día un lugar mejor para vivir.

"Tengo 54 años de edad, de esos 22 aquí en esta institución, y me siento muy feliz con lo que he podido aportar, siento que mi vida ha encontrado sentido, trascendencia a través de la educación".

El doctor Rubén Beltrán del Río Beltrán del Río, es profesor de tiempo completo del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad Juárez. Es especialista en Ingeniería Industrial y Sistemas de Calidad.



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*Con información de MILENIO
70 Años / Nota# 147
10.09.13