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Romeo Salvador Coutiño: forma a los portadores del sello de garantía del Tec

Desde 2007, Coutiño Audriffred se desempeña como director general del Campus Querétaro del Tecnológico de Monterrey.

Son casi 30 años en el Tecnológico de Monterrey. Llegó como estudiante, se convirtió en profesor, pasó por varios cargos administrativos, y hoy es el Director General del Campus Querétaro. A lo largo de estos años ha presenciado de cerca el cambio y cómo la institución se ha ido transformando en una de vanguardia.


SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA*

Romeo Salvador Coutiño Audriffred llegó desde Acapulco a Campus Querétaro, cuando el recinto apenas había nacido. Había llovido mucho y hasta los zapatos tuvo que quitarse para llegar a su salón. Muy indignado, junto con algunos compañeros, fue con el entonces director del campus, Rafael Rangel Sostmann, para reclamarle.

"Con estas colegiaturas que pagamos, ¿cómo se le ocurre que vamos a llegar aquí descalzos a tomar clases?, está lleno de lodo", le dijeron a quien años después se convertiría en el Rector del Tecnológico de Monterrey.

"Si se enteran mis papás yo creo que me sacan en ese momento. Llegamos muy indignados, y Rafael Rangel, muy al estilo norteño, nos dice: 'No, no, muchachos, ¡se arregla!'. Y al otro día otra vez igual, la única diferencia es que había una llave para que te enjuagaras los pies para que entraras a clases", ríe.

Eventualmente lo arreglaron, pero esa fue su primera experiencia en el Tec de Monterrey, Campus Querétaro, y aunque en el momento fue causa de enojo, ahora sabe que le dejó una gran lección y ahora afirma que es una anécdota divertida.

"Había tantas carencias, que hoy, cuando veo a los chicos que se quejan de un hoyito en el estacionamiento digo 'bueno, no saben', y estoy seguro de que antes de que salgan van a cambiar su manera de pensar", dice.

No pasa mucho tiempo para que los asistentes al Tecnológico de Monterrey se empapen de su espíritu y se conviertan en ciudadanos comprometidos con su sociedad.

"Yo no sé si ahora les siguen diciendo Chico Tec, pero en aquel entonces (cuando él era recién graduado) eras eso. Íbamos bien preparados y con esa actitud de resolver problemas, no importaba lo que significara en tiempo ni esfuerzo; eso era un Chico Tec", explica.

Innovación, visión global, trabajo en equipo, sentido humano e integridad son los valores de los que hoy se habla en el Tecnológico de Monterrey, y no ha existido un día en el que su espíritu no se viva en todos los campus, asegura Coutiño.

Siempre se ha hablado del espíritu emprendedor de los alumnos del Tec de Monterrey, y aunque no se califica como un empresario, Coutiño emprendió un negocio al graduarse, que de hecho -afirma- fue con un conjunto de socios con quienes trabajó muy bien colaborativamente.

Trabajo en equipo no era una frase formal pero en todas las clases se provocaba esa manera de colaboración: "Muchos de mis mejores amigos son con quienes en aquel entonces trabajé en equipo, resolvimos problemas, estudiábamos juntos, mucho en equipo, y a la fecha nos seguimos echando la mano".

Aunque él sabe que todos los alumnos del Tecnológico de Monterrey, a lo largo de los 70 años, siempre se han distinguido por ser profesionistas de alta calidad, también confiesa que esos llamados Chicos Tec, en sus tiempos, sufrían críticas por su falta de humanismo, mito que con el tiempo se fue desvaneciendo, pues la sociedad se fue dando cuenta que era sólo eso, un mito.

Y afirma: "Sí te llegaba a molestar… pero se ha ido quitando con el tiempo. En el Tecnológico de Monterrey hemos trabajado mucho en eso, porque eran mitos; yo no me acuerdo de una mala persona, o de una que no trabajara por su sociedad".

Los EXATEC nos enseñan que ese idea desapareció, dice Coutiño, pues día con día su trabajo, que además de ser cien por ciento profesional, es siempre con un alto sentido humano.  

Desde 2007, es Director General del Campus Querétaro, el campus que lo vio crecer. Por lo que ahora, su tarea es formar a los jóvenes que en un futuro saldrán a “la vida real” para demostrar de lo que los Chicos Tec están hechos y seguir poniendo el nombre de la institución en alto.

"Hay un sello de garantía de lo que puedes lograr con un EXATEC. Es una gran responsabilidad pero también un enorme orgullo".

Romeo Salvador Coutiño Audriffred es egresado de la carrera de Ingeniero en Sistemas Computaciones y tiene una Maestría en Administración del Tecnológico de Monterrey. Además de sus actividades en la institución, participa en organizaciones sociales que apoyan a niños en situación de calle.



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*Con información de MILENIO
70 Años / Nota# 149
12.09.13