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Antonio Elosúa: un arquitecto que tiene siempre claro su compromiso

Antonio admite que en la institución donde estudió estimularon sus inclinaciones emprendedoras, aunque sin duda participó en su formación la herencia familiar.

Aunque lleva en la sangre el espíritu emprendedor, encontró en el Tecnológico de Monterrey los elementos para luchar por sus ideales y para expresar con hechos la responsabilidad hacia la comunidad. El egresado del Campus Monterrey actualmente es un reconocido arquitecto, que también se ha dedicado a la política y se ha convertido en uno de los más destacados promotores de la cultura de la legalidad.


SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA*

El abuelo de Antonio Elosúa Muguerza, Bernardo Elosúa fue uno de los fundadores de la Cervecería Cuauhtémoc. Una generación después, su padre Bernardo Elosúa Farías participó en la fundación del Tecnológico de Monterrey, junto con Eugenio Garza Sada, con quien estudió en el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

No es raro entonces que Elosúa Muguerza, antes de terminar sus estudios, ya tuviera una constructora llamada RBE, por los apellidos Rodríguez, Barragán y Elosúa.

Antonio admite que en la institución donde estudió estimularon sus inclinaciones emprendedoras, aunque sin duda participó en su formación la herencia familiar. "Mi abuelo fue fundador de Cervecería; mi papá, de Lamosa, Berel... Yo también, de RBE, Ucalli, una (empresa) de cremas, una de dulces con mi hijo, una librería con mi mujer... Son negocios que generan trabajo y con eso beneficio a la comunidad".

Recuerda que en sus tiempos de estudiante, "de los que entramos al Tecnológico de Monterrey casi nadie decía: 'Voy a trabajar para tal'. Trabajabas provisional, para poner tu empresa, porque además no había mucho (trabajo)".

Elosúa Muguerza estudió en la Prepa Tec, y luego pensó en estudiar Arquitectura pese a dudas que lo asaltaron porque se inscribieron en la carrera del Campus Monterrey alumnos que estaban en una carrera cancelada, Decoración.

Él trabajaba desde los 14 años porque su padre quería que aprendiera a ganarse el pan como todo el mundo. Hacía inventarios de piezas en una fábrica, en un trabajo insatisfactorio: "sólo quería que dieran las cuatro de la tarde para irme". Aquello casi le mató los deseos de estudiar Arquitectura, pero sus amigos lo estimularon y al fin se decidió y eligió esa carrera.

Elosúa Muguerza es de los empresarios afines al arte, y piensa que tal vez su afinidad por las humanidades se debe a que en el Tec de Monterrey les ofrecían clases como escultura, artes plásticas y demás.

Uno de sus profesores obligó a los aspirantes a arquitectos a ser parte del programa "Poesía en el mundo", que instauró en la institución justamente un arquitecto, Manuel Rodríguez Vizcarra.

Esta actividad le llevó a conocer Arte, A.C., fundada en 1955 por Rosario Garza Sada de Zambrano y Romelia Domene de Rangel para promover el arte y la cultura en el Tec. 2Hubo un momento en que se perdió el control, y don Eugenio Garza Lagüera quiso ayudarle a su tía Rosario, y nos juntó a un grupo de gente, entre ellos un maestro del Tec, el ingeniero (José Emilio) Amores, un hombre muy culto. En fin, nos juntan para rescatar Arte, A. C., y lo rescatamos".

Elosúa Muguerza fue consejero de Arte, A.C. y recuerda que cuando doña Romelia Domene enfermó, le propuso entregar Arte, A.C. a una universidad, para conservar la misión. "Se pensó en la UDEM y se pensó en el Tec, pero estando Eva (Gonda de Garza Lagüera) ahí como que se cargaba para el Tec, y yo también. Hablamos con el Tec, y ellos encantados de integrar Arte, A.C. al Tec". El anuncio se hizo en mayo de 2009.

Lo que más agradece el arquitecto de su paso por el Tecnológico de Monterrey fue la educación cívica: "El Tec me enseñó a ser responsable con mi comunidad", dice. Se ofreció a colaborar en Obras Públicas de San Pedro para reemplazar a un enfermo. Empezó con una hora diaria, luego dos, y luego mañanas alternas. Extendió su alcance juntándose con unos franciscanos para crear escuelas, primero una para mujeres y luego una para varones.

"Yo creo que el Tec me dejó un compromiso, y no solamente en el área profesional: te enseñan a luchar por un ideal, tanto en el área profesional como en el área de la comunidad, y aún en la política. Si no nos gusta lo que está pasando, tenemos que hacer el cambio. Si a mí no me gusta lo que está pasando en mi partido, pero no me quiero salir, pues quiero mejorar, hacer el cambio, volver a los principios básicos. Es un compromiso con la comunidad. Que no se nos olvide que hemos recibido muchas cosas y tenemos el compromiso de dar", afirma.

"El Tec me dio ese sentido con mi comunidad", dice. "Fui diputado, dos veces regidor aquí en San Pedro y cuando vi que mi partido no me daba lo que yo quería hacer con mi comunidad, fundé el grupo Líderes Ciudadanos en Pro de la Cultura de la Legalidad".

¿Cómo nació su interés por la legalidad? Elosúa Muguerza dijo que escuchó en el Tec a la filósofa española Adela Cortina, la cual le enseñó, entre otros principios, una definición de universidad que habla de crear buenos ciudadanos, capaces de servir a su comunidad.

"Entonces dije: 'Ah, fíjate, estamos sacando muy buenos profesionistas, pero no buenos ciudadanos'. Entonces fue cuando empezamos a promover la cultura de la legalidad en las escuelas", recuerda.

Antonio Elosúa Muguerza se graduó como Arquitecto en el Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, en 1962. Entre las obras más recientes que ha diseñado se encuentran la Torre Ejecutiva Valle Oriente, el Edificio Fundadores, Seguros Monterrey New York Life, Torre 1 y Torre 2 del Parque Corporativo Valle Oriente.



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*Con información de MILENIO
70 Años / Nota# 177
17.10.13