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Ana Laborde: innovadora de la tecnología del bioplástico

"El valor que yo le veo al Tec es que te ofrece una oferta hol’stica de lo que te pudiera gustar o lo que pudieras tœ desarrollar".

En 2008, la EXATEC llegó al Tec de Monterrey para iniciar la Maestría en Innovación Empresarial y Tecnológica donde sus ideas sobre desarrollar bioplásticos a partir de desechos de la fibra de agave, se consolidaron y trascendieron. Entre sus numerosos reconocimientos están el haber sido nombrada como una de las mejores innovadoras de México menores de 35 años por la Revista Technology Review del MIT.


SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA*

Apenas rebasó los 30 años, pero la saltillense Ana Elena Laborde Aguirre ya tiene en su haber tres maestrías y reconocimiento internacional como inventora de un proceso para fabricar plásticos que incorporan fibra de agave.

Armada con herramientas conceptuales y de negocios que aprendió en el Tecnológico de Monterrey, la joven emprendedora quiere a base de esfuerzo, talento y persistencia hacer su parte por fundar en México la industria de los bioplásticos.

"En el 2009 entré a participar en el Premio Domos al Emprendimiento Verde", relata, "y gracias a lo bien preparada que estaba por la maestría, hicimos una muy buena presentación, ganamos el primer lugar y eso nos dio los recursos que necesitábamos para desarrollar el negocio a nivel laboratorio", señala.

Cuando terminó la maestría en el Tec de Monterrey, ingresó a la incubadora de negocios, así que al mismo tiempo que desarrollaba con estudiantes la tecnología para crear bioplásticos que aprovecharan los desechos de agave, estaba aprendiendo lo necesario para desarrollar la parte de negocios.

En 2012, sus maestros y tutores del Tec la invitaron a participar en BizBarcelona, una competencia global de emprendedores, y ahí su tecnología ganó el tercer lugar mundial.

"Estamos muy agradecidos con el Tec, porque aparte de que nos ha dado todas las herramientas y las bases para poder desarrollar este negocio, nos ha llevado a lugares a competir, y eso nos ha dado mucha exposición a que otras personas conozcan de lo que estamos haciendo", dice Laborde Aguirre.

La emprendedora tiene claro lo que le debe al Tecnológico de Monterrey en su formación. "Se caracteriza por su cultura emprendedora y por estimularla en todos aquellos que quizás todavía no la traen tan despierta. Entonces te ayudan a ver cómo desarrollar una idea y convertirla en una idea de negocios".

Beneficiada por tutores como Carlos Scheel, Flavio Marín y otros, ella misma ha demostrado su agradecimiento apoyando a la Maestría en Innovación, y desde hace varios años es profesora de cátedra.

"Es muy importante ayudar a los chicos, a los alumnos, a que conozcan las herramientas y a que aprendan a determinar si sus ideas de negocios tienen un potencial en el mercado o no", dice. "De esa forma, si la idea de negocio que tienen durante la clase, se dan cuenta de que tal vez no tiene mucho potencial, se quedan con las herramientas para poderlas luego aprovechar desarrollando ideas de negocio".

Ana Elena considera que los egresados del Tec de Monterrey "estamos muy bien preparados, tenemos una visión global, tenemos herramientas y habilidades de emprendimiento, de desarrollo de negocios muy fuerte en la parte de ingeniería, de desarrollos tecnológicos, pero es entonces a nosotros a los que nos corresponde crear oportunidades laborales para todas las siguientes generaciones que van saliendo".

Y es que para la empresaria que en agosto de 2009 fundó la empresa BioSolutions, el Tecnológico de Monterrey es definitivamente una institución de excelencia que ofrece una formación muy completa, no sólo en lo académico y lo ingenieril, sino también en lo deportivo y lo cultural.

"Si a ti te gusta mucho y quieres desarrollarte en la parte de ingeniería pero realmente lo que te mueve y te apasiona es el karate, puedes hacer los dos, y te puede salir completo y no te va a faltar nada", sonríe.

Cuando ella comenzó a tocar puertas, no era fácil conseguir apoyos institucionales, y aunque hoy día ella estima que se han duplicado las posibilidades de soporte financiero para los innovadores, sigue siendo necesario hacer un esfuerzo considerable. "Tienes que buscarle, tienes que hacer tu búsqueda, tienes que tocar las puertas, tienes que agarrar el teléfono y tienes que pedir apoyos".

Y si bien dice que para un emprendedor lo más difícil es mantenerse en pie a pesar de las adversidades, y tener la paciencia requerida para sobreponerse a los rechazos, es crucial no rendirse. "No es nada fácil, es complejo, es difícil, pero no hemos dejado de hacerlo", dice.

Ana Elena Laborde Aguirre se gradúo en 2003 como Licenciada en Comercio Internacional por la Universidad de Monterrey. En 2006 culminó su Maestría en Negocios Internacionales por la Grenoble École de Management, en Francia. En 2009 concluyó su Maestría en Innovación Empresarial y Tecnológica en el Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, y en 2012 cursó una Maestría en Ciencias de la Comercialización de la Ciencia y la Tecnología por la Universidad de Texas en Austin, en el campus del Parque  de Investigación e Innovación Tecnológica (PIIT), en Apodaca, Nuevo León.

Entre los reconocimientos obtenidos destacan el haber sido reconocida en 2012 por la revista Technology Review del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como una de las mejores innovadoras de México con menos de 35 años.


También obtuvo el reconocimiento "Mentes Quo + Discovery" como Mente Ciencia del año 2012, el Tercer lugar en la Competencia Global de Emprendedores "bizBarcelona". Recibió el E-100 a los cien emprendedores más destacados de la región, Nuevo León,  2010 y 2012, y fue ganadora del Premio Domos al Emprendimiento Verde, en 2009.




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*Con información de MILENIO
70 Años / Nota# 215
13.11.13