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Lázaro Barajas: La palabra clave es pasión, qué te mueve en la vida

“Barajas de la Torre ya se retiró del Tecnológico de Monterrey, pero formó parte de esa familia por 30 años”.

Si hay una palabra que describa por completo al profesor emérito de los Campus Estado de México y Querétaro, es la pasión. El ser una persona apasionada por la mejora, tanto de su persona como de su país, tuvo la oportunidad de trabajar por ella al ser docente en el Tecnológico de Monterrey donde asegura que la labor de un profesor es generar un medio de cultivo que asegure el aprendizaje.


SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA*

Ya se dedicaba a la enseñanza, pero en cuanto supo que el Tecnológico de Monterrey abrió un campus -en sus tiempos se les decía unidades- en el Estado de México, acudió a dejar su currículum. Eso fue en 1981 y comenzó su vida en el Sistema Tecnológico de Monterrey en el Campus Estado de México.

"Había escuchado buenas opiniones del Tec, lo que yo percibí fue un propósito muy grande de ser buenos y me agradó mucho el nivel de exigencia de los estudiantes", cuenta.

Lázaro Barajas de la Torre está orgulloso de cada uno de los estudiantes a quien le ha tocado la oportunidad de ofrecer clase, y siempre ha mantenido una buena relación con ellos.

"Yo distingo mucho la diferencia entre estudiantes y alumnos, el estudiante estudia, tiene pasión, y el alumno va muchas veces por el papel".

Justamente era eso lo que le interesaba cambiar, buscaba que hubiera más estudiantes en México, más jóvenes interesados en aprender para ser mejores y con eso mejorar a su comunidad.

"Yo me dediqué a la educación porque yo quiero cambiar eso, este país no va a cambiar si nosotros no hacemos que los principales promotores de lo que va a ser este país cambien", afirma.

Afortunadamente, cuenta, en el Tecnológico de Monterrey hay muchísimos estudiantes con un muy alto nivel académico, y lo que más les gusta de ellos es cada vez que en clase le pedían que sus clases fueran más difíciles. Él es una persona inquieta, y el nivel de los alumnos del Tec de Monterrey le va muy bien.

Barajas de la Torre ya se retiró del Tecnológico de Monterrey, pero formó parte de esa familia por 30 años, tiempo que el sirvió para darse cuenta de que la mentalidad de las generaciones ha ido cambiando, confiesa, y que de ninguna manera se puede dictar una clase de la manera en la que se hacía hace 10 o 20 años, pues el cambio de actitud de los alumnos requiere un cambio de sistema de enseñanza.

Los jóvenes de ahora son muy visuales, platica el maestro en Física, son hijos de la tecnología y están acostumbrados a eso, y la tarea de los profesores actuales es buscar la manera de atraerlos para que se interesen por los estudios. "Es cuestión de encontrar con qué resuenan ahora, qué los mueve, qué los apasiona".

"Yo siempre he sostenido que para educar a un estudiante lo más importante es lo que haces con él, no lo que le enseñas, qué medio de cultivo generas tú en tu salón a través de tu comportamiento, de tus exigencias. Para mí, la labor de un profesor es esa: generar un medio de cultivo que asegure el aprendizaje", apunta.

En su trayectoria dentro del Sistema Tecnológico de Monterrey el profesor Lázaro Barajas ha tenido la oportunidad de participar en puestos administrativos, y recuerda con especial agrado cuando se desempeñó como director académico de la Rectoría Zona Centro y la Rectoría Zona Metropolitana del Estado de México, pues fueron los años en las que su trabajo por tratar de mejorar a su país fue visible en una manera acelerada.

Y afirma: "Me da mucho gusto decir que con lo que yo estuve haciendo con mis estudiantes he logrado algunos de los cambios que estamos viendo actualmente, porque cuando fui Director Académico pude ver como crecían las ciudades alrededor de los campus del Tecnológico de Monterrey".

Usualmente los campus de la institución se establecían en zonas muy amplias y despobladas, pero con el paso de los años se fueron convirtiendo en grandes ciudades, sitios que crecieron alrededor del conocimiento.

La docencia siempre ha sido su gran pasión, y el ser profesor del Tecnológico de Monterrey le dio la oportunidad de poder llevar una vida plena, pues su gusto por la docencia se mezcló con su pasión por la música.

"Una de mis grandes pasiones es la música, tocar órgano clásico, y uno de mis sueños era tocar en el órgano de la Catedral de Morelia. Yo recuerdo que les platiqué a unos alumnos originarios de Querétaro y me dijeron: 'Nosotros conocemos a Alfonso Vega Núñez, el organista de la catedral'".

Fue gracias a sus alumnos que logró su sueño, pues lo presentaron con el organista de la Catedral de Querétaro y fue invitado a vivir ese sueño.

"Eso cambió drásticamente mi vida, porque se integró una pasión muy grande que tenía yo por la enseñanza, mejorar la país a través de los estudiantes, y la música".

Lázaro Barajas de la Torre fue Director Académico de lo que eran la Rectoría Zona Centro y la Rectoría Metropolitana del Estado de México. Profesor y luego director del departamento de Física y Matemáticas, y Director de la división de Enseñanza Media en Campus Querétaro.

Estudió la carrera de Física en la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1969. Realizó una Maestría en Física en Temple University, 1974 y una Maestría en Administración de Sistemas Información en 1996.



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*Con información de MILENIO
70 Años / Nota# 222
19.11.13