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Desarrollan tres estrategias de combate a la insuficiencia cardiaca

(De izq. a der.) Los doctores Guillermo Torre, Gerardo García, Nancy Ornelas, Carlos Jerjes, Leticia Elizondo y Julio Altamirano forman parte del Grupo de Enfoque en Medicina Molecular.

Un grupo de más de 20 investigadores de la Escuela de Medicina del Tecnológico de Monterrey decidieron atacar la falta de estrategias para el combate a la insuficiencia cardiaca desarrollando tres nuevas opciones terapéuticas que brinden alternativas a quienes padecen esta enfermedad.


TEC DE MONTERREY | AGENCIA INFORMATIVA / MICHAEL RAMÍREZ

En México, las enfermedades del corazón constituyen desde hace más de cinco años la primera causa de mortalidad, siendo la insuficiencia cardiaca una de las fuentes directas lo que la coloca como un problema de salud pública y no solo eso sino que va aumentando en proporciones epidémicas.

En los últimos 20 años no se han desarrollado nuevas forma de combatir esta enfermedad, pero un equipo de investigadores del Grupo de Enfoque en Medicina Molecular de la Escuela de Medicina busca cambiar la estadística desarrollando no una, sino tres nuevas estrategias terapéuticas enfocadas en combatir dicho padecimiento.

El doctor Gerardo García Rivas, director del Centro de investigación del Hospital Zambrano-Hellion, explicó que la insuficiencia cardiaca es la incapacidad del corazón de bombear sangre de forma adecuada para satisfacer las demandas del organismo.

"Este complejo síndrome es provocado por diferentes causas, desde hipertensión, diabetes, infartos o enfermedades virales. Es una enfermedad costosa, incapacitante y potencialmente mortal", explica García Rivas.

Mitocondrias, inmunología y moléculas de alimentos

La primera estrategia consiste en proteger las mitocondrias, que son las estructuras subcelulares encargadas de suministrar la energía celular que se requiere para los procesos de contracción y relajación del corazón. Comentó que el proteger la mitocondria, consecuentemente protege la producción de energía y esto tiene un impacto positivo en la enfermedad.

"Este tratamiento ya está comprobado y hemos publicado varios artículos al respecto. La protección de la mitocondria se ha logrado a través de nanopartículas que tienen como principio activo moléculas de RNA interferente; una tecnología que permite bloquear la expresión de la proteína específica involucrada en el daño, lo cual nos ha permitido proteger de esta enfermedad a algunos animales de experimentación", señaló el investigador.

Agregó que la segunda aproximación aborda la insuficiencia cardiaca cuando ésta tiene un componente inmunológico. Es decir, cuando las defensas del cuerpo empiezan a producir moléculas que lo afectan.

"Estamos realizando un estudio con roedores para validar la estrategia de cardio-protección, inhibiendo a los linfocitos B, que son las células que están asociadas con la autoinmunidad. Los resultados muestran protección en las pruebas de laboratorio, gracias a ciertas moléculas que disminuyen la actividad de estas células inmunológicas que son dañinas en los estados avanzados de insuficiencia cardiaca. Esperamos tener respuestas positivas en nuestros pacientes", comentó.

El tercer proyecto se realiza en colaboración con el Centro de Biotecnología FEMSA, y consiste en analizar las moléculas presentes en alimentos mexicanos, como el frijol negro, los cuales tienen la capacidad para evitar que el corazón con insuficiencia cardiaca cambie o se remodele cuando está en condiciones de hipertensión.

"Cuando hay un infarto previo, existen células muertas que están formando parte del tejido, las cuales empiezan a remodelarse y generan grandes fibrosis y cicatrices en el corazón. Lo que se ha descubierto es que ciertas moléculas presentes en el frijol negro y otras leguminosas son capaces de modular la respuesta de la fibrosis e incluso disminuirla".

Este último proyecto consiste en asegurar que el paciente reciba estos tratamientos sin efectos tóxicos y a su vez buscar marcadores que sugieran que hay buen pronóstico. Se trata un modelo que durará aproximadamente un año.


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MICHAEL RAMÍREZ
25.08.2015