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El día después de mañana con Donald Trump como el próximo presidente de Estados Unidos

Alejandro Poiré, Decano de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, y Ana Vanessa Cárdenas, Directora de la Carrera de Relaciones Internacionales en el Tecnológico de Monterrey en Ciudad de México, reflexionan sobre los próximos pasos en los diferentes escenarios que podría tomar el próximo presidente del país más poderoso del mundo.


TEC DE MONTERREY | AGENCIA INFORMATIVA / ANDREA LÓPEZ Y DULCE PONTAZA

La victoria del magnate Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos tomó al mundo entero por sorpresa. Se trata de un polémico personaje, hasta ahora ajeno a la política, por quien nadie apostaba al iniciar la contienda electoral. 

Este 9 de noviembre, los resultados de las elecciones lo señalaron como el presidente electo de su país, con 290 votos del Colegio Electoral sobre 228 que obtuvo su contrincante, Hillary Clinton. ¿Qué significa esto, tanto para los estadounidenses como para el resto del mundo?  ¿Podrá implementar Trump todas sus promesas de campaña? ¿Realmente debemos preocuparnos?

“En general, pienso que se trató de una elección históricamente singular”, explica a Tec Review Ana Vanessa Cárdenas Zanatta, Directora de la Carrera de Relaciones Internacionales  del Tecnológico de Monterrey en Ciudad de México. “Llama especialmente la atención el voto oculto: aquellas personas que no manifestaron su preferencia”.

“Sí participaron los millennials, los latinos y las mujeres, pero no votaron por Clinton; contrario a la tendencia que vimos en las encuestas. ¿Por qué?”. De acuerdo a Cárdenas, fue por hartazgo, y referencia casos como el de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, conocida como Brexit, o el del rechazo al acuerdo de paz que se decidió en Colombia.

“Ahora tenemos la victoria de Trump y, ¿qué tienen en común todos estos eventos? Que reflejan el hartazgo y la desconfianza hacia todo lo que tenga que ver con la clase política. Desde los partidos hasta los gobiernos”, comenta. 

Y agrega que “la gente no votó por Trump. Votó por un cambio sin importarle si le iría mejor o peor porque de lo que están seguros, es de que no les gusta lo que tienen actualmente”. 

Tras las elecciones, el tema que empieza a escucharse entre los ciudadanos e, incluso, en el discurso del propio Donald Trump, es el de la unidad. “No la tiene fácil. Ni siquiera con la mayoría en el senado y en la cámara de representantes, porque muchos, hasta de su mismo partido, no son ‘pro-Trump’”, detalla. 

“Este grupo va a ser vigilante de las políticas que el nuevo presidente implemente, por eso no debemos alarmarnos tanto. El sistema de pesos y contra pesos, así como la institucionalidad estadounidense, sí funcionan. Además, tenemos instituciones globales. A Trump se le pondrán límites al intentar realizar la serie de acciones que ha prometido”, comenta. “

La experta en Relaciones Internacionales se refiere a propuestas de campaña como la de colocar un muro en la frontera con México o la de renegociar pactos comerciales, acciones que no se pueden llevar a cabo solo porque Trump así lo diga.  

Según la experta, en el momento en que el magnate asuma el cargo el 20 de enero próximo, podría presentarse uno de los siguientes dos escenarios de acuerdo a la experta: “el primero es el de que “siga diciendo lo que le viene a la cabeza hasta toparse con que, en realidad, no lo puede implementar. El segundo es el de que empiece a matizar su discurso y a negociar con su partido, con sus opositores y con organismos internacionales; yo pienso que así será”. 

¿Y qué pasará en México?

Los mexicanos enfrentarán una importante serie de retos y oportunidades. “Las dificultades a las que se enfrentará nuestro país son muy significativas por el costo que va a tener el reajuste en la velocidad y la profundidad de nuestra integración económica”, asegura Alejandro Poiré, Decano de la Decano de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey.

“Ésta no se va a frenar por completo pero sí va a ser profundamente alterada por las decisiones del futuro presidente Trump y por la pérdida de atractivo de la región en su conjunto como polo de crecimiento, desarrollo, innovación y apertura”, menciona.

A pesar de ello, Poiré ve ciertas oportunidades en este nuevo panorama, como la de “profundizar la integración en muchas áreas que van revertir esta tendencia; la promoción de los valores liberales, los democráticos, aquellos que nos identifican con millones de vecinos de los Estados Unidos y de connacionales, así como en estrategias de interacción, vinculación y asociación”. 

El reto más importante, agrega, “es evitar de nuestro lado de la frontera responder a un discurso de odio, racista, aislacionista, excluyente, autoritario, con una tendencia igualmente improductiva al nacionalismo exacerbado, a la pérdida de confianza en la democracia, a la sensación de que tenemos un rumbo equivocado”.

Los siguientes dos meses, hasta que Donald Trump asuma la presidencia en 2017, serán complicados para el mundo entero pero, especialmente, para México, un territorio que fue centro de muchos debates y discusiones durante las campañas electorales. 

Durante este periodo, el ganador de la contienda electoral estadounidense “empezará a dar muestras de qué va a hacer durante su administración. Mientras tanto, veremos una importante volatilidad en los mercados”, según explica Ana Vanessa Cárdenas aunque aclara que esto es lo que se esperaba sin importar si Trump o Clinton obtenían la Casa Blanca.

¿Cómo se puede preparar nuestro país? “Demostrando la importancia que tiene México”, afirmó la especialista en relaciones internacionales. “Yo no me inclino a que México se ponga como una víctima y asuma de brazos cruzados las consecuencias de esta elección. Pero tampoco podemos decir que somos independientes de Estados Unidos”, dice. 

“Tenemos una frontera de casi 3,200 kilómetros y el 80% de nuestro comercio con ellos. Cualquier decisión que se tome en Estados Unidos nos afecta, para bien o para mal. Pero ojo: también nosotros somos importantes para ellos. Es ahí donde está el trabajo del estado mexicano”, detalla. 

En el marco de esta tendencia de elecciones atípicas, Ana Vanessa Cárdenas también exhorta a seguir de cerca el impacto de este proceso electoral, así como el Brexit o el ‘no’ a la paz en Colombia, sobre las próximas elecciones en Latinoamérica, específicamente en el cambio de gobierno en México que se dará en 2018.

“Está ganando el hartazgo, el riesgo y el desencanto con la clase política a nivel internacional. Algo se está haciendo mal y hay una gran cantidad de ciudadanos que pueden cambiar su opinión por esta razón”, dice. 

“Por lo pronto hay que ser cautelosos, hay que esperar a ver cómo va expresando el plan de gobierno Donald Trump en los próximos meses”, asegura la profesora del Tecnológico de Monterrey. 

“Sí habrá que tomar medidas preventivas pero también creo que se debe mantener la calma para tomar decisiones estratégicas que puedan menguar el efecto que tendrá en los mercados y en el tema social la victoria de Donald Trump”.




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TEC REVIEW /
ANDREA LÓPEZ Y DULCE PONTAZA
9.11.2016