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El Tec de Monterrey suma la investigación que transforma vidas contra el cáncer de mama

Con un dispositivo desarrollado por el Dr. Joaquin Oseguera que detecta en la saliva la presencia de la proteína Cerb-B2 que aparece en tumores en crecimiento, y un parche con biosensores que hace las veces de un método de exploración, desarrollado por alumnos de la PrepaTec Eugenio Garza Sada, la institución suma esfuerzos en contra de esta enfermedad mortal primera causa de muerte por cáncer en la mujer en México.


TEC DE MONTERREY | AGENCIA INFORMATIVA*  

Un grupo de investigadores del Tecnológico de Monterrey encabezados por el doctor Joaquín Esteban Oseguera Peña, de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, diseñó un dispositivo que permite detectar el cáncer de mama en las etapas más tempranas de su desarrollo a través de una muestra de saliva.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Salud, el cáncer de mama causa la muerte de 15 mujeres a diario y se estima que para 2030 el número de casos en el Continente Americano se incremente 46 por ciento. En México desde el año 2006, el cáncer de mama desplaza al cáncer cérvico uterino para ubicarse como la primera causa de muerte por cáncer en la mujer. Anualmente se estima una ocurrencia de 20 mil 444 casos en mujeres, con una incidencia de 35.4 casos por 100 mil mujeres.

En el año 2013, se registraron 5 mil 405 defunciones en mujeres con una tasa de 16.3 defunciones por 100 mil mujeres. Las entidades con mayor mortalidad por cáncer de mama son Coahuila (24.2), Sonora (22.6) y Nuevo León (22.4).

El dispositivo representa una oportunidad para revertir estos números al ser una herramienta que permite de manera sencilla y oportuna la presencia en la saliva de la proteína Cerb-B2 presente en este tipo de cáncer, que aparece debido a un cambio en el metabolismo de las mujeres cuando un tumor inicia su crecimiento.

Consiste en una película ultradelgada, de dos micras de espesor, montada sobre una superficie de unos 10 milímetros de largo; esta película funciona como un sensor y lo que permite es dar una respuesta positiva o negativa al sensor sobre la presencia de la proteína y por lo tanto, del cáncer de mama.

Cuando se realiza la exploración táctil, los tumores en los senos se pueden detectar hasta que ya tienen un tamaño en el orden de centímetros, lo cual pone en peligro la vida de las mujeres cuando esto representa una etapa avanzada del carcinoma.

En cambio, con la detección de la proteína Cerb-B2 en la saliva, se puede descubrir la presencia de un tumor maligno cuando éste apenas tiene una dimensión en micras, lo cual representa un tamaño mil veces menor al de la detección manual.

Oseguera Peña mencionó que trabajan en el proyecto desde hace un año y hasta ahora obtuvieron buenos resultados, por lo que planean tener un producto final en un año más, y seguiría una prueba que les permitirá llevarlo a los usuarios finales.

"El dispositivo será barato y de gran utilidad para las comunidades más vulnerables; se podrá llevar fácilmente a lugares apartados y de difícil acceso. Quienes lo operen no requerirán de ninguna preparación especializada, ya que da una respuesta de 'sí' o 'no' de la presencia de la proteína", explica Oseguera.

El investigador mencionó que la posibilidad de detectar el cáncer de mama en etapas tempranas, sin necesidad de equipos costosos y de operación complicada, puede salvar la vida de miles de mujeres que todos los días mueren debido a una detección y diagnóstico tardíos.

"Un dispositivo tan simple como éste tiene el potencial de cambiar el panorama de la salud en todo el país, para lograr revertir una tasa de mortalidad que hasta la fecha sigue creciendo", finaliza.

Joaquín Esteban Oseguera Peña es Físico de profesión por la Universidad Autónoma de México y Doctor en Ciencias en Ingeniería de Materiales por el Instituto Politécnico Nacional. En 1990 se incorporó como profesor investigador en el Tecnológico de Monterrey, en Estado de México, y es parte del grupo de profesores investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias. En el 2012 recibió el Premio Rómulo Garza al Profesor Investigador Emprendedor.

Y jóvenes emprendedores de PrepaTec diseñan un parche anti-cáncer

Un grupo de jóvenes busca revolucionar la forma de detectar el cáncer de mama con un método efectivo y accesible de exploración. EVA, es el primer prototipo de un parche con biosensores que miden características y cambios en los senos haciendo las funciones de la autoexploración.

Julián Ríos Cantú tiene 17 años está en su último semestre en la PrepaTec Eugenio Garza Sada, y a través de su empresa Higia Technologies es uno de los emprendedores más jóvenes en la lucha contra el cáncer.

Junto a sus compañeros José Ángel Lavariega, también de 17 años; Antonio Torres, de 20 años, y Fernando López, de 23 años, trabaja en el desarrollo de “EVA”, la tecnología de un parche que se adapta al sostén femenino, para medir la temperatura, la rigidez, la textura y el color de los senos.

"Los biosensores toman estos indicadores y los envían vía bluetooth a una aplicación móvil, que analiza los datos y arroja un diagnóstico que indica el porcentaje de salud de los senos", explica Julián.

Si bien EVA no sustituye a la mastografía, sí es posible que al usarlo de 60 a 90 minutos por semana ayude en el monitoreo periódico de cualquier cambio en los senos, que pudiera ser un indicador de cáncer y tener así con un diagnóstico más oportuno.

Julián concibió la idea de este proyecto luego de que su mamá fuera diagnosticada con cáncer de mama por segunda ocasión hace cuatro años.

Para conocer más sobre Higia Technologies y su lucha contra el cáncer: https://higia.tech/
 


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*Con información de NOTIMEX y
EL NORTE/ MARÍA FERNANDA TORRES
27.10.2016